





Palau Martorell
Siempre en busca de inspiración: un palacio neoclásico del siglo XIX en la calle Ample, restaurado y abierto al público como casa de las artes en el corazón de Barcelona.
La historia
En 1901 el inmueble obtuvo el primer premio del Concurso Anual de Edificios Artísticos que concedía el Ayuntamiento de Barcelona — un premio que, además de la estética, valoraba la funcionalidad del edificio y la calidad de su construcción; en este caso destacaba el trabajo en piedra.
El Mercantil fue absorbido en 1917 por el Banco de Barcelona, en un proceso que duró casi dos años. Sin embargo, en 1920, el Banco de Barcelona — primer banco privado español — quebró, causando considerables pérdidas a accionistas y clientes.
Hacia 1930, el edificio fue adquirido por la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Barcelona, que reformó su interior sin alterar los elementos más destacados. Afortunadamente, el palacio no sufrió daños significativos durante la Guerra Civil (1936-1939), pese a encontrarse en un barrio duramente castigado por los bombardeos.
El edificio
La combinación de monumentalidad y solemnidad transmite los valores que la institución quería reflejar mediante la sencillez y la ausencia de elementos recargados o barrocos. El edificio destaca por sus grandes proporciones, su simetría y la distribución de los elementos decorativos en el cuerpo central de la fachada principal.
Situado frente a la Plaça de la Mercè, ofrece unas vistas espléndidas de la Basílica de la Mare de Déu de la Mercè. De planta rectangular, la casa comprende semisótano, planta baja, dos pisos, ático y azotea.
La fachada es toda una demostración de arquitectura neoclásica: cinco aberturas distribuidas de forma uniforme y simétrica, con dos alzados de columnas muy distintos en el cuerpo central — uno dórico, que arranca en el balcón del piso principal y abarca dos plantas, y otro de inspiración jónica hasta la gran cornisa superior. Una cabeza de león, símbolo de fortaleza y protección, preside la entrada; en la puerta doble de madera se leen las iniciales C.O.I., en el primer piso están las figuras alegóricas del Comercio y la Industria, y la barandilla de forja de estilo floral integra el símbolo del caduceo y las iniciales S.C.M. de la Sociedad de Crédito Mercantil.
La planta baja
La protagonista de esta planta es, sin duda, la gran claraboya sostenida desde dos pisos más arriba, que aporta luz natural a todo el espacio, acompañada de una ornamentación de columnas dóricas.
El acceso principal da paso a un vestíbulo rectangular que se abre al patio central y a las zonas laterales del edificio. La escalera noble, de mármol con barandilla de hierro forjado, se encuentra retirada a un lado — cediendo discretamente el protagonismo al patio.
En el centro de la vidriera de la claraboya hay un motivo como una rueda de carro azul: una composición serena, en armonía con el resto del edificio, en la que se entrevén elementos novecentistas — líneas rectas y orden, en oposición a las curvas del modernismo. Siguiendo el canon finisecular, se dio prioridad a la luz, buscando el equilibrio entre el orden del mosaico y los motivos florales.
La planta principal
Siguiendo la costumbre de la época, la planta principal era la más importante: albergaba las dependencias más destacadas y era la única con acceso al balcón. Originalmente era también la única planta a la que llegaba la escalera noble, más tarde extendida para unir el resto de pisos.
Sus espacios se distribuyen alrededor del patio de luces, gracias a la sucesión de grandes ventanales dobles — un rasgo propio de las corrientes higienistas, habitual en los palacios barceloneses del siglo XIX, que no solo aporta luz natural, sino también majestuosidad.






Nuestros valores
Excelencia
Exposiciones concebidas con rigor académico y presentadas con los máximos estándares museográficos.
Patrimonio
El palacio mismo forma parte de la colección: lo conservamos, lo explicamos y lo compartimos.
Apertura
Abierto todos los días del año, accesible a todos, en el mismo centro de la ciudad.
Educación
Visitas guiadas, actividades familiares y programas escolares que acercan el arte a todos los públicos.

